(+34) 971 35 60 30

info@impulsmenorca.com

ZAPATOS PARA NIÑOS, ¿CÓMO ELEGIR EL MEJOR CALZADO?

¿Cómo elegir los zapatos de los niños para la vuelta al cole? ¿Sabías que el pie de un niño habrá alcanzado el 80% de su tamaño a los 10 años? Esta es la razón por la que los zapatos se le quedan pequeños tan rápido a los niños.

1.  Los primeros zapatos para un bebé:

Cuando el bebé empieza a caminar, aproximadamente al año de vida, debemos elegir zapatos de suela flexible, que se adapten a la pisada, y que sean ligeros, que no pesen.

 
 

2. Los materiales:

La piel es sin lugar a dudas, el material más recomendable. En el interior, lo ideal son materiales transpirables, que protejan la piel de la humedad y el sudor. La suela será de goma antideslizante. Prestar también atención a los accesorios metálicos, no deben ser de níquel ni cromo ya que pueden provocar reacciones alérgicas al contacto con la piel.

3. La forma del zapato:

Los zapatos deben de ser ergonómicos, es decir, que se adapten al pie de cada persona. Deben sujetar firmemente el talón, que tengan una puntera ancha y que se ajusten fácilmente.

 

4. La talla sí importa:

En lo que a calzado se refiere, hablar de “crecedero” es un error. Ni pequeños ni tampoco grandes, es importante saber qué talla utiliza el niño. Para ello, el Colegio Oficial de Podólogos cuenta como se debe medir el pie del niño: “hay que poner un folio en el suelo, hacer pisar al niño con el pie descalzo, poniéndose de puntillas y luego bajando. Se marca con un lápiz en la punta de los dedos, en el dedo más largo, y en el talón. Se mide con una regla. Esta medición debe hacerse en ambos pies ya que siempre hay un pie más largo. A la medida del pie mayor hay que sumarle 1 cm” El niño debe probarse los zapatos con los calcetines puestos.

5. Un zapato para cada ocasión:

¿No se nos ocurriría jugar al baloncesto con patines no?, pues entonces, asociemos cada calzado a su práctica deportiva. Alerta con las zapatillas con ruedines que invaden los parques, son juguetes y los niños no deberían caminar con ellos, por las patologías que pueden ocasionar.

 

6. Los zapatos no se heredan:

Cuando utilizamos un zapato, además del desgaste normal, estamos imprimiendo en él la huella de nuestra pisada. Al utilizar el zapato de otra persona, esta “deformación” previa que ha sufrido el calzado puede afectar al a forma de andar del niño e incluso llegar a causarle problemas de desarrollo.

Silvia Mascaró
Podóloga Impuls
Más entradas

categorías del Blog